¿Cómo se inventó el perfume?

Para saber la historia del perfume tenemos que remontarnos a miles de años de atrás.

Se cree que los antiguos egipcios fueron los responsables, ya que preparaban bálsamos perfumados para sus ceremonias religiosas (como la mirra y el incienso). También mezclaban plantas como la rosa y la menta con aceites hasta formar un ungüento con el que se perfumaban la piel.

La primera tienda  de perfumes se le atribuye a Tapputi, una mujer de Mesopotamia que destilaba flores y otros compuestos aromáticos y después los filtraba.

En 2005, un grupo de arqueólogos descubrió los perfumes más antiguos del mundo en Pyrgos, Chipre. Se estima que tenían más de 4.000 años y que eran una ofrenda para los dioses.

El perfume con fines cosméticos se extendió a Grecia, Roma y el mundo islámico.

Cuando cayó el Imperio Romano, el uso del perfume decayó, y no fue hasta el siglo XII cuando, con el desarrollo del comercio internacional, se volvió a revalorizar gracias a China y Japón.

Durante el siglo XVII, el perfume logró su máximo esplendor en Francia con el rey Luis XIV, donde su corte era conocida como “La Cour parfumée”). Desde entonces, Francia ha sido referente en el mundo de los perfumes hasta la actualidad.