Existe una larga lista de errores que la mayoría de personas llevamos a cabo con nuestro perfume, pero tranquila, ¡BeYou te da la solución a los errores más comunes para que no los vuelvas a hacer!

1. Perfumarte antes de irte
Normalmente, nuestro ritual para arreglarnos comienza en la ducha. Después, te secas, te vistes, te arreglas el pelo, quizás algo de maquillaje y por último, te echas perfume antes de irte. Primer error.
El perfume no se aplica lo último. Si quieres impregnar tu cuerpo de olor, lo mejor es estar desnuda. El mejor momento para aplicarlo es según sales de la ducha y te secas ligeramente. Si tu piel todavía está ligeramente húmeda, mejor que mejor.

2. Perfumarte vestido
Siguiendo con el punto anterior, es más fácil llegar a todas las zonas de tu cuerpo desnudo que con ropa.
¿Qué partes del cuerpo perfumar? el cuello, el área cercana al corazón y las muñecas.
Si quieres dejar rastro de tu perfume, échate en los codos y en la parte trasera de las rodillas. Otra clave es pulverizar por detrás de las orejas, así cualquiera que se acerque a ti a darte dos besos olerá tu perfume.

3. Frotar las muñecas
Seguramente que tú también tengas la manía de frotar tus muñecas cuando te has echado perfume… ¡no debes hacerlo!
La fricción hace que se rompe la estructura de la fragancia, y por lo tanto, provoca que el aroma de tu perfume dure mucho menos.

4. Echarte por el pelo
Echar perfume en tu cabello es un gran error. Si lo haces sólo conseguirás que se reseque e incluso provocar reacciones alérgicas en el cuero cabelludo.
La mejor opción para que huela bien nuestro pelo, es comprar productos capilares con olores agradables (champús, mascarillas, acondicionadores, aceites, etc…)

5. Guardar tu perfume en el baño
Si eres de los que guarda el perfume en el baño, debes saber que ese es el peor sitio para guardarlo.
El vapor y la humedad de la ducha dañan la composición del perfume. El mejor lugar para guardarlo es en tu habitación, en una estantería o en el armario.